Yo soy anónimo porque el mundo me ha hecho así





Dos sonetos que publiqué recientemente en el Blog del periódico El País "Mira que te lo tengo dicho"



Cuando el silencio se desata siento
que tengo un hambre inmensa de sonido,
porque me daña y deja malherido
tal privación negándome alimento.

Cuando no canta el mar ni silba el viento,
cuando el rumor del río se ha escondido,
siento deseo y sed de oír el ruido
volviéndose de pronto muy violento.

Sin ruido no hay silencio. Algo nos falta.
Callarse es un sonoro desafío.
Es algo que estremece y sobresalta,

algo que nos produce escalofrío,
algo que nos violenta y nos asalta
con el frío calor de su vacío.


TIERRAFRACIO







No por ser conocido resulta más certero
el juicio del autor que expone sus razones,
pues la verdad derecha no admite condiciones,
la diga Agamenón, la diga su porquero.

No por ir tras un nombre seré yo más sincero
si me miento a la hora de argüir opiniones,
pues todos bien sabemos en nuestros corazones
que hay mentiras que matan con nombre verdadero.

¿No es mejor estar vivos tras un nombre inventado
que morirse de ganas de "pegar un berrido",
ante las injusticias de este mundo endiosado?

Pues por eso mi nombre y mi oscuro apellido
penan hoy el destierro nominal que me he hado,
porque yendo de anónimo ¡METO MUCHO MÁS RUIDO!



TIERRAFRACIO